Aborto-El Ayuntamiento de Málaga cedió un local a la Red Madre q acosa a la Clínica Ginecenter

El Ayuntamiento de Málaga cedió en julio un local a los fundamentalistas cristianos antiaborto que acosan al personal y pacientes de la clínica Ginecenter. El edil Pomares desprecia las quejas del centro médico

EL OBSERVADOR ofrece un VÍDEO en el que los ultras católicos y trabajadores de la clínica discuten. “España está manchada de sangre”. “Habláis desde el feminismo y nosotros desde el cristianismo”

18/09/14. Sociedad. La asociación Red Madre obtuvo en julio un local del Instituto Municipal de la Vivienda del Ayuntamiento de Málaga. La labor de esta asociación es ofrecer apoyo a mujeres en riesgo, sin emancipación laboral y que estén embarazadas o sean madres lactantes. Pero también se encarga de acosar a las pacientes y al personal de una clínica que interrumpe gestaciones, algo que el edil de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Málaga, Francisco Pomares, pretende ignorar menospreciando las quejas del centro médico. Informa EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com.

RED Madre es un colectivo que surgió hace siete años con el fin de constituir una “red solidaria de apoyo, asesoramiento y ayuda a la mujer para superar cualquier conflicto surgido ante un embarazo imprevisto en toda España”. En Málaga cuentan con sede fija desde el pasado mes de julio, cuando el consistorio cedió un local de 130 metros cuadrados a través del Instituto Municipal de la Vivivenda. Lo que Red Madre no cuenta en su página web ni en sus estatutos es que sus voluntarios también se dedican a molestar y a acosar a las pacientes y al personal de clínicas de interrupción del embarazo, algo que denuncia una de ellas en Málaga desde hace semanas dado que estos hechos se vienen produciendo con más intensidad desde hace unos meses.

LA clínica malagueña más afectada es Ginecenter. Se encuentra en la calle Alemania, junto al Centro de Arte Contemporáneo. Sufre estas protestas desde hace dos años, pero ayer su director médico, Alberto Stolzemburg, explicó a esta revista que las manifestaciones de estos ultras católicos se han intensificado y aumentado en su violencia. Ahora su presencia es diaria, en horario de trabajo, y el personal de la clínica ya ha recibido llamadas de sus pacientes, asustadas de ir al establecimiento por temor a oír lo que los voluntarios de Red Madre le puedan decir (ver Fundamentalistas cristianos acosan a las mujeres que van a clínicas abortistas de Málaga. El Obispado católico provincial no se pronuncia porque dice que no tiene “vinculación” con estos acosadores).

ESTA revista se acercó ayer por la mañana a esta clínica y pudo comprobar cómo estas protestas se volvían a producir, esta vez, en palabras del doctor Pedro Peña, de una forma “más suavizada”. Al parecer, la aparición en los medios de las prácticas de estos voluntarios (comparar clínicas de este tipo con crematorios nazis o llamar asesinos al personal del centro) ha hecho que rebajen sustancialmente el tono. Sin embargo, en el vídeo que sigue, realizado por este medio, se puede comprobar la forma tan fundamentalista de opinar y pensar que mantienen estos ultras católicos:

MARIO Cortés, portavoz popular en el pleno del Ayuntamiento, confirmó a la periodista Pilar Quirós esta semana que mantendrá una reunión con el gerente de la clínica para atender sus quejas. Sin embargo, el concejal de Servicios Sociales, Francisco Pomares, explicó que “el Ayuntamiento no está para pronunciarse ni solidarizarse con el gerente de una clínica privada, y en este caso no ha habido ninguna denuncia de mujeres”. Así, Pomares golpea el problema hacia adelante e intenta ignorarlo despreciando esta situación de acoso, siendo un agravante el hecho de que el Consistorio ceda espacio a una asociación que también ejerce este tipo de violencia psicológica en mujeres que abortan y ya sufren, de por sí, secuelas graves.

EL vídeo recoge cómo el médico de la clínica pide a los dos voluntarios que se encontraban en la mañana de ayer que no se le llamase “asesino”. Uno de los voluntarios pidió a los empleados de Ginecenter con los que conversaba que buscasen un trabajo “más digno”, lo que soliviantó aún más a los empleados. “¿Es que mi trabajo no es digno?”. El voluntario continuó: “España está llena de sangre”.

A la llegada de esta revista a la clínica, en el momento en el que se daba esta conversación, uno de los acosadores indicó al médico Pedro Peña que el estilo de su colectivo no era fotografiar ni grabar para sacar sus rostros en blogs, dando a entender que este medio se había dirigido a la clínica atendiendo peticiones de los responsables de la misma. No es así.

INSTANTES después de que esta conversación tuviera lugar, una joven de 37 años en avanzado estado de gestación que casualmente pasaba por el lugar recibió una octavilla de manos de los voluntarios de Red Madre. Para sorpresa de los mismos, la vecina, llamada Judith, que espera a su segundo hijo, se revolvió contra ellos, tachando sus intentos de imponer una religión. A este comentario, los fundamentalistas lamentaron que ellos tuviesen que sufrir imposiciones de “Zapatero u Obama”

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