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La labor desarrollada por ACAI se fundamenta en un derecho sexual y reproductivo básico, reconocido por la comunidad internacional: “el derecho de toda mujer a tener o no tener hijos, cuantos y cuando tenerlos.”
Este derecho fue reconocido por más de 160 países, entre ellos España, en el marco de la Conferencia sobre Población y Desarrollo de Naciones Unidas (El Cairo, 1994).
Otras conferencias internacionales posteriores: Conferencia Mundial sobre la Mujer, (Beijing 1995)¸ Cumbre del Milenio (2000) y Cumbre Mundial 2005, no han hecho sino consolidar este principio básico y fundamental.
Llegados a este punto, podemos decir que son muchos los elementos que van a incidir en la consecución óptima de este derecho, pero a nadie puede pasar desapercibido que el libre ejercicio del derecho al aborto es uno de ellos.
Los/as profesionales de ACAI como miembros de la Federación Internacional de Profesionales del Aborto y la Contracepción (FIAPAC) intentan, junto a los miembros de los más de 16 países que integran esta organización, derribar todas las barreras legales que impiden a las mujeres ejercer en libertad el derecho al aborto.
Para nuestra organización, resulta inconcebible que hoy unas 80.000 mujeres sigan muriendo anualmente en el mundo como consecuencia de un aborto inseguro. Esta penosa realidad ha conducido a distintas plataformas internacionales a pronunciarse sobre esta cuestión en la línea del Programa de Acción de El Cairo (párrafo 8.25) que establece que:
- “…en los casos en los que el aborto no sea contrario a la ley, los abortos deberán realizarse en condiciones de seguridad. En todos los casos, las mujeres deberán tener acceso a servicios de calidad para tratar las complicaciones derivadas de la práctica de aborto (…)”
Asimismo, la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, (Beijing - 1995) dio un paso más, secundado por no pocos organismos nacionales e internacionales, al manifestar que:
- “se deberán considerar la revisión de leyes que contemplan medidas punitivas contra las mujeres que han recurrido a abortos ilegales”
En definitiva, son muchas las barreras legales, nacionales e internacionales, que nos quedan por romper, pero ACAI es consciente de que la barrera principal viene dada por el estigma que marca el acceso al aborto. Los obstáculos religiosos y los prejuicios que impiden a las mujeres decidir libremente sobre su sexualidad y sobre su reproducción.
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